Asumieron nuevos directores de escuelas de la UNNOBA

Pablo Petreglia se hizo cargo de Ciencias Económicas y Jurídicas, Oscar Spada, de Tecnología y Verónica Pasquinelli en Ciencias Agrarias, Naturales y Ambientales.



Asumieron los nuevos directores de las Escuelas de Tecnología y de Ciencias Económicas y Jurídicas de la UNNOBA, quienes cumplirán funciones hasta el 2023. El acto contó con la presencia de docentes, estudiantes, autoridades y personal no docente.

Pablo Petraglia, que asumió como director de la Escuela de Ciencias Económicas y Jurídicas, expresó que se sentía comprometido a consolidar la gestión realizada por el director saliente, Marcelo Sena:  “Se ha consolidado la parte académica de las carreras de grado y la oferta de posgrado. Esta nueva etapa que encaro significa hacer honor a una de las palabras de esta escuela: nuestra Escuela se llama de Ciencias Económicas y Jurídicas”.

En esa línea, se refirió a la formación profesionalista que predomina en estas dos disciplinas (Ciencias Económicas y Ciencias Jurídicas) que tienden a preparar profesionales que brindan sus servicios en los sectores privado y público: “Es un mandato para mí en estos próximos cuatro años fortalecer los equipos de investigación, hacer ciencia económica y jurídica en el noroeste bonaerense. Tratar de explicar y comprender el hecho económico y jurídico, interdisciplinariamente”.

También se refirió a otro desafío por venir: la acreditación de las carreras ante la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU).

Oscar Spada, quien asumió como director de la Escuela de Tecnología, se refirió al doble desafío de las universidades: formar profesionales y bregar por una sociedad más justa e igualitaria. En esa línea, señaló que estos ejes girará su gestión. Luego  habló sobre los retos para los próximos años: “La Escuela de Tecnología tiene tres desafíos centrales: primero, asegurar la calidad que implica darle a los estudiantes la posibilidad de que interactúen en un mundo complejo. Segundo, la vinculación con la ciencia y la tecnología:  debemos investigar para un país que necesita desarrollo. Tercero, debemos mejorar nuestros procesos administrativos”.

En coincidencia con Petraglia, Spada se refirió a la importancia de la investigación interdisciplinaria: “Nuestra Escuela cuenta con tres disciplinas: la Ingeniería, la Informática y el Diseño. Deseo que podamos iniciar trabajos de investigación de forma conjunta”.

“En este mundo tan tecnológicamente avasallante, el desafío es ser lo más humanista posible” (Guillermo Tamarit)

El rector Guillermo Tamarit fue el último orador de la jornada y señaló la distancia entre lo que los argentinos creen del país (desarrollado, integrado) y lo que realmente es: “La Argentina tiene un 30 por ciento de pobres hace tres décadas e invierte de forma creciente en gasto social para consolidar esa estructura de pobreza: tenemos más de 60 programas sociales y 7 millones de personas que son atendidas por planes sociales. O sea entre lo que creemos que es nuestro país y lo que verdaderamente es, hay una enorme brecha. La diferencia, entre esa fantasía y la realidad, es el esfuerzo que debemos hacer durante varias décadas para terminar con la decadencia. Esta institución debe estar al servicio de terminar con este oprobio que implica que un tercio de los argentinos no viva dignamente”.

Como ventajas, remarcó que la Argentina tiene un sistema científico y un sistema educativo: “Tenemos universidades a lo largo y ancho del país, tenemos escuelas, institutos de investigación”. De acuerdo al rector, ellas deben estar al servicio de la sociedad, para terminar con la pobreza.

En esa línea, bregó por que las instituciones de educación apunten hacia una inclusión con calidad, lo cual significa no dejar a nadie afuera del sistema, pero también hacerlo con calidad. “Sino estaríamos estafando a nuestros estudiantes”, dijo.

“En este mundo tan tecnológicamente avasallante, el desafío es ser lo más humanista posible. Es decir, sumar los valores de la solidaridad al mundo tecnológico”, resumió el rector Tamarit.

Distinciones

Los directores salientes, Claudia Russo (Tecnología) y Marcelo Sena (Económicas y Jurídicas) fueron distinguidos por sus respectivas gestiones.

Asumió Virigina Pasquinelli como directora de la Escuela de Agrarias de la UNNOBA

La doctora Virginia Pasquinelli fue elegida para conducir la Escuela de Ciencias Agrarias Naturales y Ambientales (ECANA) de la UNNOBA, en reemplazo de la doctora Adriana Andrés que concluyó su mandato al frente de este espacio institucional.

La elección de Pasquinelli que ya había tenido participación en la gestión de la ECANA a través de su participación en el consejo directivo de la ECANA se dio por unanimidad. En la moción los consejeros destacaron el perfil profesional de la investigadora y se comprometieron a acompañar una labor que estará signada por importantes desafíos.

En el marco de la sesión del consejo directivo, la directora saliente de la ECANA, doctora Adriana Andrés realizó un balance de la gestión y destacó lo que significó en lo personal haber pasado por la dirección de la Escuela de Ciencias Agrarias, Naturales y Ambientales: “Dejé un pedazo de mi vida y lo dejé con amor y con mucho compromiso”.

“El mayor placer a esta altura de mi vida es sentir que le devolví algo a la sociedad de lo mucho que recibí en mi formación. Siempre tuve el deseo de transitar en la universidad pública para retribuirle a la sociedad todo lo que me había dado”, agregó.

Entre los hitos de la gestión resaltó la conformación de la Unidad Integrada UNNOBA- INTA y mencionó algunas de las acciones que permitieron construir vínculos con las principales instituciones de la comunidad y consolidar la Escuela de Ciencias Agrarias, Naturales y Ambientales. Por último se refirió a los desafíos y alentó a la nueva dirección de la Escuela a “seguir aportando el granito de arena para formar no solamente profesionales, sino seres humanos que se comprometan con la sociedad”.

Asunción

Luego de la sesión del consejo directivo se concretó el acto de asunción de la doctora Virginia Pasquinelli. La ceremonia en el auditorio Manuel Belgrano de la Escuela de Ciencias Agrarias, Naturales y Ambientales fue presidida por el rector de la UNNOBA, doctor Guillermo Tamarit, quien estuvo acompañado por la vicerrectora, magíster Danya Tavela.

En el inicio del acto, las autoridades de la UNNOBA entregaron un diploma de reconocimiento a la directora saliente y agradecieron su trabajo y compromiso. Luego, fue la doctora Virginia Pasquinelli quien se dirigió a los presentes: “Es un honor, un privilegio y un desafío asumir esta tarea. Estoy convencida de que formamos profesionales de excelencia, vamos a seguir trabajando en eso”, señaló y enumeró una serie de objetivos que involucran acciones en el campo de la agronomía, la genética y los alimentos. Así, ratificó el rumbo de algunas políticas de vinculación con instituciones y empresas y comprometió un mayor acercamiento al pequeño y mediano productor para brindarles herramientas. “Además de seguir construyendo sobre los sólidos pilares académicos que se han logrado, tenemos el desafío de derramar esos conocimientos generados a la sociedad”, planteó y resaltó la importancia de la interdisciplina y el trabajo articulado con distintas áreas.

También señaló la necesidad de “llegar a aquellos que no están en la Universidad” y resaltó el valor de la actividad desplegada por la Escuela de Ciencias Agrarias, Naturales y Ambientales en el campo de la investigación, un eje que se fortalecerá.

En otro tramo de su discurso resaltó algunas inversiones que se están realizando en materia de infraestructura. Y prosiguió: “Además de seguir construyendo sobre sólidas bases académicas, tenemos que trabajar para contribuir con los objetivos de desarrollo sostenible que han sido planteados por Naciones Unidas. Vamos a generar alianzas para contribuir al cumplimiento de los mismos”, resaltó.

En lo personal confesó que “es un orgullo formar parte de una institución que respeta la igualdad de género” e instó a seguir profundizando la tarea de “empoderar a las mujeres y niñas”.

Aprovechó la oportunidad para agradecer la confianza depositada en su persona para llevar adelante la conducción de la ECANA, al tiempo que resaltó el acompañamiento de referentes de la comunidad universitaria, docentes e investigadores, integrantes de su equipo de investigación, del consejo directivo y a la directora saliente.

“Hoy la UNNOBA es mi casa y estoy profundamente agradecida a esta institución que me permitió volver a mi ciudad para desarrollarme como investigadora del Conicet y como docente y hoy estar dirigiendo esta Escuela”, prosiguió comprometiendo llevar adelante una gestión de puertas abiertas.

“Asumo con total humildad este compromiso y les agradezco enormemente esta posibilidad. Los invito a trabajar y a modelar el futuro juntos” concluyó.


Sobre el rol de la Universidad

En la continuidad del acto, hizo uso de la palabra el rector de la UNNOBA, doctor Guillermo Tamarit, quien reflexionó sobre esta etapa institucional de la Universidad. “Estamos terminando esta ronda de poner en funciones a los directores de las escuelas. Formamos parte de un grupo privilegiado de universitarios que ha tenido la posibilidad de poner en marcha la Universidad y esto es una enorme responsabilidad, porque lo hemos hecho de cara a la sociedad”.

“Somos depositarios de uno de los principales instrumentos que tiene la sociedad argentina para enfrentar los desafíos que nos impone el futuro”, remarcó.

Tamarit agradeció la tarea desarrollada por Adriana Andrés en el proceso de organización de la Escuela de Ciencias Agrarias, Naturales y Ambientales y en la conducción de la gestión. 
En el campo de los desafíos, se centró en las cuestiones que particularmente la Escuela tiene que asumir por su relación con la investigación, la tecnología, la innovación y el contexto productivo de la región en la que está emplazada. “La Escuela de Ciencias Agrarias, Naturales y Ambientales es la locomotora de muchas de nuestras actividades”, planteó, poniendo énfasis en algunos señalamientos de gestión.

“Vamos a tener que pensar muy seriamente no solo en resolver problemas actuales sino en atender nuevos conflictos, porque la sociedad va a mirar a la Universidad buscando respuestas. Tenemos la tarea de incorporar tecnología e innovación, pero desde la base del humanismo, porque la Universidad no es el mundo de las cosas sino el mundo de las ideas, de los valores y de la solidaridad”, continuó, marcando la responsabilidad social de los universitarios.

El imperativo de la inclusión

Sobre el final del acto, fue la vicerrectora Danya Tavela quien reflexionó sobre el presente y futuro de la Universidad al referir: “No somos del todo conscientes de lo que significa construir una universidad. Y la distancia de estos últimos años me permitió ver en perspectiva el compromiso de cada uno de los docentes, no docentes y funcionarios en la tarea de armar esta Universidad poniéndole idea, cuerpo y energía a esta construcción colectiva que se sostiene con el esfuerzo de toda la sociedad, de quienes están en la Universidad y de quienes ni siquiera tienen en su imaginario la idea de estar sentados acá. Y ese es el principal desafío que seguramente legaremos a nuestros hijos y nietos, porque lamentablemente vivimos en un mundo donde las desigualdades son cada vez más grandes y hay muy pocos dispuestos a achicarlas. Ser universitario es estar dispuesto a poner energía, ganas y conocimiento para cambiar esa realidad”.

“Les deseo lo mejor a los nuevos directores de las Escuelas y les agradezco a los directores salientes porque aprendí mucho de ustedes y les deseo a todos que podamos construir ese país y ese mundo donde todos y cada uno de nuestros compatriotas tengan la posibilidad de estar en la Universidad”, finalizó.

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